Si aún tenemos dudas sobre si acudir al masajista o fisioterapeuta es porque todavía no entendemos cuáles son las funciones que cada uno de ellos cumple y cómo su trabajo puede ayudarnos. Saber diferenciarlos permite que podamos aprovechar ampliamente los beneficios para la salud, por ello en este post nos enfocaremos en explicar las diferencias así como las ventajas que existen en estas dos profesiones.

¿En qué se diferencian un masajista de un fisioterapeuta profesional?

Para entender qué es un masajista y cómo se diferencia de un fisioterapeuta, explicaremos de forma separada de qué se trata cada una de estas profesiones:

1. ¿Qué es un masajista?

Por una parte el masajista aplica técnicas manuales generalmente con fines estéticos o relajantes. Dentro de estos, existen distintos tipos de masajes que se pueden aplicar según lo que requiera el cliente, por ejemplo existen métodos para evitar la aparición de la celulitis, promover el drenaje linfático, combatir la obesidad y la flacidez muscular.

Además de ello, las sustancias usadas durante las sesiones son prácticamente infinitas. Entre estas destacan los barros, chocolates, aceites, algas y también incorpora instrumentos como las piedras volcánicas.

2. ¿Qué es un fisioterapeuta?

Por su lado, cuando se habla de un fisioterapeuta se hace referencia a un profesional que tiene titulación universitaria, la cual es un rama incluida en la medicina. Por tanto, tiene conocimientos profundos sobre el cuerpo humano, cómo está estructurado y cuáles son los elementos o situaciones que le afectan.

El fisioterapeuta tiene la capacidad de aplicar técnicas que permitan tratar dolencias específicas o producidas a raíz de una patología. Para ello, elabora un plan de tratamiento personalizado para cada paciente. En su caso, puede recurrir a la terapia manual con masajes y a las tecnologías sanitarias.

¿Cuáles son las razones para acudir al fisioterapeuta?

Acudir al fisioterapeuta puede ser una cuestión de prevención o adaptación ante un nuevo estilo de vida. Sin embargo, se suele acudir a este profesional cuando ha ocurrido una lesión o existe una patología que impide llevar una vida normal. Por tanto, el fisioterapeuta está autorizado para manipular nuestros músculos, articulaciones así como el resto de los componentes del sistema musculoesquelético.

Además de esto, esta rama de la medicina puede implicar algunas tecnologías sanitarias para lograr rápidos y mejores resultados. Tal es el caso de:

  • La electroterapia: se trata de una técnica que se basa en aplicar corrientes eléctricas en la zona afectada para estimular los grupos musculares. Estas corrientes suelen ser de baja intensidad y controladas por el profesional.
  • Hidroterapia: es un método que resulta muy eficaz en las terapias de rehabilitación de enfermedades musculoesqueléticas, ya que aprovecha al máximo los beneficios del agua.
  • Termoterapia: el calor suele utilizarse como un estímulo relajante y analgésico.

¿Por qué debemos acudir al masajista?

Como explicamos, con el masajista conseguimos beneficios relacionados con la estética y el bienestar corporal. Podemos acudir a él para conseguir relajarnos o por placer personal, también persigue fines deportivos y efectos drenantes, circulatorio, acupuntura, reflexología o circulatorio.

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