La oncología radioterápica es una especialidad médica fundamental en el abordaje integral del paciente oncológico. Se dedica al diagnóstico, cuidado clínico y, principalmente, al tratamiento de tumores mediante el uso de radiaciones ionizantes de alta energía (como rayos X, rayos gamma o electrones).
En las últimas décadas, la tecnología ha transformado radicalmente esta disciplina. El objetivo ya no es solo eliminar las células malignas, sino hacerlo con una precisión milimétrica que proteja los tejidos sanos circundantes, reduciendo la toxicidad y mejorando la calidad de vida del paciente.
A continuación, desglosamos las técnicas más avanzadas y los estándares actuales en tratamientos de radioterapia.
Técnicas de radioterapia externa de alta precisión
La evolución de los aceleradores lineales y el software de planificación ha permitido desarrollar modalidades de tratamiento que adaptan la dosis a la forma exacta del tumor.
Radioterapia de intensidad modulada (IMRT)
La IMRT (Intensity-Modulated Radiation Therapy) marcó un antes y un después en la oncología. A diferencia de la radioterapia convencional, esta técnica emplea múltiples haces de radiación que inciden sobre el tumor desde diferentes ángulos.
- Funcionamiento: Un software avanzado de optimización calcula la intensidad de cada haz, permitiendo «esculpir» la dosis de radiación.
- Beneficio principal: Minimiza drásticamente la dosis que reciben los órganos sanos adyacentes, lo que reduce la toxicidad y permite, en muchos casos, aumentar la dosis efectiva sobre el tumor para un mayor control local.
Radioterapia volumétrica (VMAT)
La VMAT (Volumetric Modulated Arc Therapy) representa la evolución de la IMRT. En esta modalidad, el acelerador lineal irradia de manera continua mientras gira 360 grados alrededor del paciente.
- Ventajas sobre la IMRT: Ofrece una distribución de dosis aún más conformada y, crucialmente, reduce el tiempo de tratamiento a tan solo 1 o 3 minutos. Esto mejora el confort del paciente y reduce la posibilidad de movimientos involuntarios durante la sesión.
Radiocirugía: Tratamientos hipofraccionados
La radiocirugía no implica bisturí, sino una administración de dosis muy altas de radiación con una precisión extrema en un número muy reducido de sesiones (generalmente entre 1 y 5).
Radiocirugía intracraneal
Se utiliza para lesiones cerebrales leves. Gracias a sistemas de inmovilización no invasivos (como máscaras termoplásticas específicas) y láminas de colimación finas (aprox. 2.5 mm), se pueden tratar lesiones complejas protegiendo el cerebro sano.
Radiocirugía estereotáxica extracraneal (SBRT)
La SBRT aplica los principios de la radiocirugía a tumores fuera del cráneo (pulmón, hígado, columna, abdomen).
- Eficacia: En estadios iniciales de cáncer de pulmón, se han reportado tasas de control local superiores al 90%.
- Requisitos: Requiere el uso de guiado por imagen (IGRT) y control del movimiento respiratorio para asegurar que la alta dosis impacta solo en el tumor.
Braquiterapia: Radiación desde el Interior
La braquiterapia consiste en colocar una fuente radiactiva (generalmente iridio-192 o iodo-125) dentro o en la proximidad inmediata del tumor. Esto permite administrar una dosis elevada en un volumen reducido, con una caída brusca de la radiación hacia fuera, protegiendo los órganos vecinos.
| Tipo de braquiterapia | Aplicación Principal | Ventajas clínicas |
| Alta tasa de dosis (HDR) | Ginecológica, piel, mama | Tratamientos rápidos y ambulatorios. |
| Semillas radiactivas (LDR) | Cáncer de próstata | Implante de semillas de I-125 guiado por ultrasonido. Preserva uretra y vejiga. |
Enfoque avanzado en próstata
En la braquiterapia prostática o en la SBRT de próstata, se emplean semillas fiduciarias para localizar la glándula con exactitud diaria. Además, se recomienda el uso de espaciadores de hidrogel entre el recto y la próstata. Este material separa ambos órganos temporalmente (se reabsorbe en unos meses), reduciendo significativamente la toxicidad rectal.

Tecnología de guiado y control de movimiento
La precisión en la radioterapia moderna se sustenta en dos pilares tecnológicos fundamentales: ver el tumor antes de tratarlo y controlar su movimiento.
Radioterapia guiada por imagen (IGRT)
La IGRT permite verificar el posicionamiento del paciente antes de cada sesión mediante un TAC integrado en el propio acelerador.
- Radioterapia adaptativa Si el tumor cambia de tamaño o posición durante las semanas de tratamiento, la IGRT permite a los médicos adaptar el plan de tratamiento a la nueva anatomía.
Gating Respiratorio y TAC 4D
Muchos tumores (como los de pulmón o hígado) se mueven al respirar. El TAC 4D permite visualizar este movimiento y planificar el tratamiento teniéndolo en cuenta.
- En la técnica de gating, el haz de radiación se activa solo en una fase específica de la respiración.
- Inspiración Profunda Contenida (DIBH): Vital en el cáncer de mama izquierda. Al tomar aire y aguantar, los pulmones se expanden y alejan el corazón de la pared torácica. Irradiar en ese momento reduce la dosis al corazón, previniendo complicaciones cardiacas futuras.
Radioterapia intraoperatoria (RIO)
Esta técnica se aplica en el quirófano, irradiando el lecho tumoral directamente durante la cirugía tras extirpar el tumor.
- Indicaciones: Cánceres gastrointestinales, ginecológicos o pancreáticos donde la resección completa es difícil.
- Ventaja: Al visualizar directamente la zona, se elimina la incertidumbre y se evita irradiar piel y tejidos superficiales.
Tratamientos especiales Irradiación cutánea y simulación RM
Irradiación corporal total con electrones (TSET)
Indicada para casos avanzados de micosis fungoide. Se irradia toda la piel del paciente de manera uniforme utilizando electrones de baja energía que no penetran en profundidad, protegiendo los órganos internos. Los aceleradores modernos permiten realizar esto con tasas de dosis ultra altas, reduciendo drásticamente el tiempo de la sesión.
Simulación con resonancia magnética (RM)
Para tumores hepáticos o de próstata, la planificación mediante RM ofrece una definición de tejidos blandos superior a la del TAC. Esto permite delimitar el tumor con una exactitud crítica para el éxito de la radiocirugía.
Nota: La información contenida en este artículo tiene fines divulgativos y no sustituye el consejo médico profesional. Consulte siempre con su oncólogo radioterápico para evaluar el tratamiento más adecuado para su caso.