Estos días ha salido a la luz este término, sobre todo desde que Reina Leticia lo padece. Son miles las consultas diarias que se hacen en todo tipo de clínicas de esta patología médica que afecta los pies y por lo tanto, son miels las páginas que ofrecen información, en muchas ocasiones, poco contrastada.

Desde nuestro blog de salud, de la forma más humilde posible, queremos arrojar un poco de luz sobre este asunto, comentando con la mayor rigurosidad posible su definición, sus causas y sus tratamientos posibles.

El neuroma de Morton es una degeneración producida en el nervio de la planta del pie (nervio digital plantar), que se acompaña usualmente de un engrosamiento del mismo (que conocemos por fibrosis).  Normalmente se da entre el tercer y cuarto metatarsiano del pie. Es una patología muy frecuente, sobre todo en mujeres de cualquier edad.

Posibles causas del neuroma de Morton

La causa más habitual del neuroma de Morton es la irritación del nervio interdigital entre las cabezas de los metatarsianos tercero y cuarto del pie. Esta irritación suele ser producida una sobrecarga mecánica, siendo la mala pisada la causa que desencadena la mayoría de las afecciones.

Además, desde nuestro centro de fisioterapia deportiva en Málaga, nos apuntan que contar con una musculatura acortada en la parte posterior de la pierna (gemelos), también puede ser causa de esta patología, al favorecer la carga de peso que soporta la zona plantar del pie.

Por último, el uso de calzado inadecuado lo podemos señalar también como otra posible causa. Los zapatos con tacón alto o con una punta muy estrecha, puede ser causa de la aparición del neuroma de Morton.

La recomendación es realizar un estudio biométrico de la pisada, para descartar sobrecargar sobre zonas determinadas, que favorezca la irritación de este nervio. Si este es el caso, se debe realizar un tratamiento encaminado a rebajar la sobrecarga de la zona, normalmente con una plantilla personalizada.

Síntomas habituales del neuroma de Morton

El síntoma principal es un dolor parecido a una pequeña descarga eléctrica, que se produce al andar y aumenta a lo largo del día, tras permanecer de pie largas horas. Dependiendo de muchos factores como tacones, calzado, hábitos, etc., el dolor puede ser más o menos agudo.

El dolor afecta normalmente a la parte delantera del pie, en mitad de la planta, entre los dedos que están en contacto con el citado neuroma. La actividad física como el running o el baile, pueden aumentar el dolor, es decir, la sobrecarga mecánica del pie tiene un efecto directo sobre el neuroma.

Diagnóstico del neuroma de Morton

En uno de cada tres casos no se observan anormalidades en el pie del paciente. Si apretamos con una mano el pie, mientras con la otra aplicamos presión en el interespacio plantar y dorsal, se tiene que experimentar un dolor muy intenso.

Además, en algunas ocasiones, al presionar las cabezas metatarsianas se puede producir un sonido como de clic, al moverse el neuroma en dirección dorsal.

Muchas veces podemos confundir el neuroma de Morton con una metatarsalgia de origen mecánico, una especie de sobrecarga, por lo que se recomienda realizar pruebas radiodiagnósticas para salir de dudas. Estas pruebas son normalmente la ecografía y la resonancia magnética, ya que el neuroma no es visible en una radiografía normal.

Tratamientos eficaces contra del neuroma de Morton

El tratamiento siempre está encaminado a reducir la sobrecarga mecánica en el pie, cambiando nuestros hábitos y nuestro calzado. Normalmente es suficiente utilizando una horma más ancha, eliminar tacones altos y modificando la altura pala.

Otra medida que podemos tomar es el estudio biomecánico de la pisada que comentamos anteriormente y diseñar plantillas personalizadas para eliminar esta sobrecarga. Para esto deberemos acudir a un centro especializado en este tipo de estudios. Normalmente un clínica de podología avanzada.

También podemos realizar un tratamiento en un centro de fisioterapia avanzado, encaminado a desinflar la zona afectada y a proporcionar mayor flexibilidad. Esta puede venir acompañada de infiltraciones, que son muy beneficiosas en una posible fase aguda (aunque no es recomendado realizar más de tres infiltraciones al año).

En caso de que estos tratamientos no surjan efecto, deberemos plantearnos la opción de una intervención quirúrgica. Con esta opción los resultados son óptimos en el 99,99% de las ocasiones, pero siempre debe barajarse como una última opción.

Concluyendo, además de tener buenos hábitos y contar con un calzado correcto y adecuado a nuestra pisada, siempre es satisfactorio contar con un buen diagnóstico que nos asegure la patología del neuroma de Morton. El estudio biomecánico de la pisada es esencial en estos casos, tanto para ayudarnos a cambiar de calzado como para proporcionarnos unas plantillas personalizadas que nos ayuden a mantener una pisada correcta.

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