¿Cómo cuidar tu hígado y mantenerlo sano?

Si estás preocupado por tu hígado, tenemos un artículo muy interesante sobre una de las plantas más importantes en los últimos años. Se trata de la cúrcuma. Atentos.

El hígado y su función

Si pudiéramos simplificar a cada órgano de nuestro cuerpo un metáfora relacionado con su función, el hígado sería nuestra fábrica más productiva, ya que es el órgano que realiza más funciones metabólicas.

  1. El hígado neutraliza toxinas, residuos y desechos.
  2. Se fabrica una infinidad de sustancias, desde nutrientes como grasas y glucosa, a hormonas, aminoácidos, proteínas, enzimas, antioxidantes…
  3. Además el hígado produce sales biliares necesarias para la digestión, y está implicado en equilibrios metabólicos como el de mantener unos buenos niveles de azúcar y de colesterol en sangre.
  4. Producción de bilis, que ayuda a transportar los desechos y a descomponer las grasas en el intestino delgado durante la digestión.
  5. Procesamiento de la hemoglobina para el uso de su contenido de hierro
  6. Conversión del amoníaco tóxico en urea
  7. Depuración de fármacos y otras sustancias tóxicas de la sangre.
  8. Regulación de la coagulación sanguínea.
  9. Resistencia a las infecciones mediante la elaboración de factores de inmunidad y eliminación de bacterias del torrente sanguíneo.
  10. Depuración de bilirrubina, incluso de los glóbulos rojos.
  11. Producción de ciertas proteínas para el plasma sanguíneo.
  12. Producción de colesterol y proteínas especiales para ayudar a transportar las grasas por todo el cuerpo.
  13. Conversión del exceso de glucosa en glucógeno para almacenamiento
  14. Regulación de los niveles de aminoácidos en sangre, que son las unidades formadoras de proteínas.

Curcúma y su función

La cúrcuma contiene antioxidantes, tanto, que han convertido a esta especia en el alimento más antioxidante y estudios muy interesantes sobre el cáncer.

Esta es la razón por la cual la cúrcuma nos puede ayudar a prevenir muchas molestias y ayudar a neutralizar los radicales libres, que además de propiciar un envejecimiento prematuro, pueden dañar nuestros órganos.

Al ser un órgano depurador, el hígado está más expuesto a las toxinas y residuos, que el resto del organismo. Por esta razón, para cuidar el hígado y defenderlo de estos compuestos, es recomendable recurrir a antioxidantes como la cúrcuma.

La cúcuma el gran antioxidante

Está considerada uno de los alimentos más antioxidantes que se conoce y por eso su popularidad se ha disparado en los últimos años. Sus cualidades son muy beneficiosas para todo el organismo. Conozcamos un poco más sobre esta planta:

La cúrcuma es una planta hepatoprotectora, tal y como se ha visto en estudios tanto in vivo como in vitro con animales que posee sustancias que defienden al hígado de sustancias hepatóxicas. Todo apunta a que la cúrcuma ayuda en este sentido a cuidar el hígado gracias a la acción combinada de sus muchos principios anti radicales libres y a estimular las propias defensas antioxidantes del hígado, estimulando sobre todo enzimas como  la glutatión peroxidasa o superóxido dismutasa

La cúrcuma favorece la desintoxicación del hígado, ya que aumenta la actividad de la glutatión S-transferasa, un enzima que ayuda a neutralizar muchas toxinas.

La acción antiinflamatoria de la cúrcuma es otra de las grandes cualidades a la hora de ayudar a cuidar el hígado. Tan antiinflamatoria como los corticoides, pero sin sus efectos negativos, la cúrcuma ayuda a regular la producción de prostaglandinas inflamatorias.

Y por si todo esto fuera poco, la cúrcuma también tiene cualidades coleréticas, es decir que estimula la producción de bilis (sales biliares), ayudando en las funciones hepáticas y favoreciendo la digestión de las grasas y la eliminación de residuos y tóxicos a través de las heces.

Puedes añadir esta especie a platos de arroz, carnes, batidos… ¡Introdúcelo en tu alimentación!

 

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